Capítulo 47. fuck off, amor

Joselu…

A eso de las siete decidí hacer algo de cena y olvidar un poco todo. Y eso de las ocho Horacio se acercó a la cocina. Me encontraba friendo un poco de repollo con algo de manzana, que previamente había cocido en una hoya a presión, regalo de su antigua pareja.  

Horacio estaba escribiendo algo en el ordenador. Supuse que serían cosas de su trabajo, por lo que decidí no entrometerme. Por lo general no recibía muy bien que me entrometiese en su rutina y menos cuando estaba ocupado.   

No había respondido a su pregunta. La verdad es que me había pillado por sorpresa. Nunca pensé que estuviese tan encima de mis movimientos. Le creía alguien más descuidado. Ese tipo de personas que entienden el amor de otra forma.

A eso de las siete decidí hacer algo de cena y olvidar un poco todo. Y eso de las ocho Horacio se acercó a la cocina. Me encontraba friendo un poco de repollo con algo de manzana, que previamente había cocido en una hoya a presión, regalo de su antigua pareja.    

Justo cuando cruzó la puerta, me dijo:

– Me voy a dar una vuelta. Estoy un poco embotado. No puedo seguir escribiendo. El maldito plan de rodaje se me está atragantando.

– Estoy haciendo algo de cena. Creo que es un poco fuerte para tu estómago. Pero no sé, la verdura siempre viene bien. Además, se iba a poner malo.

– ¿Qué es?

– El repollo.

– Vas a querer.   

– No tengo hambre.

– Vale.

En ese momento Horario agarró el marco de la puerta y, endureciendo el rostro, me dijo: 

– Por cierto, estoy esperando tu respuesta.

Aparté la mirada de su cuerpo y miré hacia la sartén. Él se quedó detenido. Después se dio la vuelta y se marchó. Me conocía perfectamente y sabía que, cuando callaba, por mucho que insistiese, no hablaba. Pero también sabía que antes o después soltaría por la boca eso que me había preguntado.  

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