capítulo 41. fuck off, amor
Joselu… Un piso, por cierto, situado en el centro de Madrid, por el que pagaba poco, es verdad, pero por el que también sufría problemas de ratas, ruido y cortes de luz inexplicables que muchas veces me hacían pensar que estaban motivados por fenómenos paranormales. Así, o manos o menos así, estaba en aquel momento […]
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